La actualización de 1994 al Plan de Manejo de Aves Acuáticas de América del Norte, titulada "Ampliando el Compromiso", representa la primera revisión del Plan de 1986, extendiendo su visión hasta el 2001 y más allá, incorporando a México como socio pleno junto a Canadá y Estados Unidos. Este acuerdo trinacional reafirma el objetivo central del Plan: restaurar las poblaciones de aves acuáticas mediante el manejo de los ecosistemas de humedales, conservar la diversidad biológica en el Hemisferio Occidental, integrar la conservación de la vida silvestre con el desarrollo económico sostenible y fomentar alianzas público-privadas. Al abordar la continua pérdida de hábitats y la disminución de poblaciones, la actualización enfatiza enfoques basados en ecosistemas que benefician no solo a las aves acuáticas, sino también a la salud ambiental en general, la calidad del agua y las comunidades humanas que dependen de estos recursos.