19 de diciembre de 2012

Una verdadera revisión, no solo una actualización

Al marcar el 25º aniversario del Plan de Manejo de Aves Acuáticas de América del Norte (NAWMP) original de 1986, la Revisión de 2012 — titulada Personas conservando aves acuáticas y humedales— ofreció una visión renovada para la conservación continental de aves acuáticas. Esto representó la primera verdadera revisión (no simplemente una actualización) desde su inicio, implicando una reevaluación fundamental de los objetivos a través de amplias consultas con partes interesadas de los sectores federal, provincial/territorial, estatal y socios de ONG en Canadá, Estados Unidos y México.

Integrando poblaciones, hábitat y personas

Cambiando de un enfoque principal en la abundancia de poblaciones de aves acuáticas mediante el trabajo en hábitat, el Plan de 2012 integró poblaciones, hábitats y personas — destacando un núcleo creciente de cazadores y observadores de aves comprometidos, la reconexión con la naturaleza y beneficios sociales más amplios de los humedales (por ejemplo, calidad del agua, control de inundaciones, almacenamiento de carbono). Se presentaron siete recomendaciones clave para construir una gestión integrada de aves acuáticas:

  • revisar objetivos compartidos
  • establecer un Grupo de Trabajo de Dimensiones Humanas
  • reconectar a las personas con los humedales
  • priorizar paisajes de alto impacto
  • adaptar las estrategias de cosecha
  • reforzar la capacidad de adaptación, y
  • garantizar programas complementarios.

De la visión a la acción

El Plan de Acción NAWMP 2012 complementario sirvió como un verdadero "llamado a la acción", ofreciendo guía inicial, ideas estratégicas y acciones clave/detalles técnicos para implementar las recomendaciones de la Revisión. Publicado junto con versiones en tres idiomas (inglés, francés y español), este hito reafirmó al NAWMP como un modelo global para la conservación colaborativa y adaptativa de la vida silvestre frente a desafíos como la disminución de los cazadores, el cambio climático, la urbanización y las presiones fiscales.