Diciembre de 2024

Construyendo sobre cuatro décadas de conservación

La Actualización 2024 del Plan de Manejo de Aves Acuáticas de Norteamérica (NAWMP) se basó en casi cuatro décadas de esfuerzos colaborativos de conservación entre Canadá, Estados Unidos y México. Iniciado en 1986 para abordar el descenso en las poblaciones de aves acuáticas, el Plan protegió millones de acres de hábitat a través de Empresas Conjuntas y Unidades de Manejo, demostrando éxito en la restauración de humedales y el apoyo a la biodiversidad. Firmada por altos funcionarios de cada país, esta actualización revisó los avances desde la Revisión de 2012 y la Actualización de 2018, destacando el papel del Plan en proveer beneficios ecosistémicos como la mejora en la calidad del agua, el control de inundaciones y oportunidades recreativas.

Amenazas persistentes y nuevas estrategias

A pesar de los logros, la actualización destacó amenazas persistentes, incluyendo la acelerada pérdida de humedales y pastizales —como un aumento del 50% en la disminución de humedales en EE.UU. desde 2009 hasta 2019 y una rápida conversión de pastizales en las Grandes Llanuras del Norte. Las actividades humanas, la intensificación agrícola, el desarrollo urbano y el cambio climático agravan estos problemas, poniendo en jaque la sostenibilidad de los hábitats para aves acuáticas. El Plan hizo un llamado a estrategias innovadoras para ampliar la conservación, incluyendo protecciones más fuertes, esfuerzos de restauración y la comunicación de múltiples beneficios para atraer nuevos fondos y apoyo político.

Ampliando la colaboración

Para garantizar el éxito futuro, la actualización propuso ampliar y diversificar las alianzas más allá de los cazadores y observadores de aves tradicionales, incluyendo a comunidades indígenas, gobiernos locales, agricultores, empresas y otros. Esta participación más amplia busca revertir la pérdida de hábitat y alcanzar los tres objetivos fundamentales de NAWMP:

  • poblaciones abundantes de aves acuáticas para la caza y otros usos;
  • humedales suficientes para la fauna y el beneficio de la sociedad; y
  • un número creciente de personas que apoyen la conservación.